«Feliz el que halla sabiduría, el que obtiene inteligencia»
Proverbios 3:13
-¡Ven aquí, Juan! -lo llamaban sus padres. Pero Juan, en lugar de ir, se escondía debajo de la cama, dentro de un armario o detrás de la puerta.
¡Qué feo hábito! Los padres perdían tiempo buscándolo y, a veces, se asustaban mucho. Entonces, sus padres decidieron hablar con él y le explicaron la enorme tristeza que sentían cada vez que el niño se escondía de ellos. Así que Juan se dio cuenta de que no podía volver a esconderse de sus papás cada vez que lo llamaban.
¿Y yo?
¿Comprendes con facilidad tus errores?
Mi oración para hoy
Señor, ayúdame a ser obediente con mis papás y a no esconderme cuando me llaman.

