Ciudad de Dios, de ti se dicen cosas muy bellas. Salmo 87: 3 ¿Sabes cuál es tu gentilicio? Es —————-
Si anuncio el evangelio, ¡no tengo por qué gloriarme, porque me es impuesta necesidad; y ay de mí si no
Todos nosotros somos como un hombre impuro; todas nuestras buenas obras son como un trapo sucio; todos hemos caído como
Estaba hablando aún, cuando vino uno de casa del alto dignatario de la sinagoga a decirle: «Tu hija ha muerto;
Jesús habló una vez más al pueblo y dijo: «Yo soy la luz del mundo. Si ustedes me siguen, no
Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré







