“Dichosos los de corazón limpio, porque verán a Dios» (Mateo 5:8). Los judíos no conocieron los baños públicos hasta los
Levantándose entonces Pedro, fue con ellos; y cuando llegó, le llevaron a la sala, donde le rodearon todas las viudas,
Y dijo una de ellas: ¡Ah, señor mío! Yo y esta mujer morábamos en una misma casa, y yo di
Me fue dado un aguijón en mi carne para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres
“Pondrá de nuevo risas en tu boca, y gritos de alegría en tus labios” (Job 8:21). La risa es un
Durante años el deseo de Cristina era tener una casa propia donde poder vivir ella junto a su familia. Pasado






