“Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él
No juzguéis, para que no seáis juzgados. Mateo 7:1. Un ladrón visitó un edificio en una ciudad populosa y se
Llamaron a Rebeca, y le dijeron: ¿Irás tú con este varón? Y ella respondió: Sí, iré. Génesis 24:58. El nombre
Padre nuestro que estás en los cielos. Mateo 6:9. La «oración modelo» que Jesús enseñó a sus discípulos, y que
«Así pues, la fe nace al oír el mensaje y el mensaje viene de la Palabra de Cristo” (Romanos 10:17).
Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.





