Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. Proverbios 31:10. Esta mañana
Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría. Salmo 90:12. Antoine de Saint-Exupéry, escritor y poeta
“¡Mi Rey! ¡Mi Dios! Tú diste las victorias a tu pueblo» (Salmo 44:4). La regla de las tres erres de
Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos
Y los ojos de Lea eran delicados, pero Raquel era de lindo semblante y de hermoso parecer. Génesis 29:17. ¿Te
Inclina, oh Jehová, tu oído, y escúchame, porque estoy afligido y menesteroso. Salmo 86:1. Con esta oración comienza un salmo de





