El dueño les dijo: «¡No! El trigo y la ciza- ña se parecen mucho, y a lo mejor ustedes van
Dejaréis caer también para ella algo de los manojos; dejadlo para que lo recoja, y no la reprendáis. Rut 2:
Dime, hijo mío, ¿quién eres tú? Génesis 27: 18, NVI. No recuerdo el momento exacto en el que me uní
En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tenéis amor los unos por los otros. Juan 13: 35 En
Amados hermanos, la primera vez que los visité, no me valí de palabras elevadas ni de una sabiduría impresionante para
Después de Abimelec surgió un hombre de Isacar para salvar a Israel. Se llamaba Tola; era hijo de Fuvá y







