Adultos
Mientras él Jesús aún hablaba, vinieron de casa del alto dignatario de la sinagoga, diciendo: «Tu hija ha muerto, ¿para
«Mi Dios suplirá todo lo que les falte, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús». Filipenses 4: 19,
Que los hombres nos consideren como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. 1 Corintios 4: 1
«El Señor le dijo a Samuel: «¿Cuánto tiempo vas a quedarte llorando por Saúl, si ya lo he rechazado como
«No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy: en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y
«El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: «Esperanza mía y


