Adultos
«Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar
«Y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad» (Efesios 4: 24). La
«Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno,
«Yo no hoy judío ni griego; no hoy esclavo ni libre; no hoy hombre ni mujer, porque todos vosotros sois
«Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de
«Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz y no de mal, para


