Adultos
Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestro corazón, para que podamos
Porque el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor hay libertad. 2 Corintios 3:17 Si alguien
Gracias a Dios, que nos lleva siempre al triunfo en Cristo Jesús y por nuestro medio manifiesta en todo lugar
También nos selló, y puso en nuestro corazón la garantía de su Espíritu. 2 Corintios 1:22 Según nos hace saber
Porque todas las promesas de Dios son ‘sí’ en él. Por eso decimos ‘amén’ en él, para gloria de Dios.
Tú recoges cada una de mis lágrimas. ¿Acaso no las tienes anotadas en tu libro? Salmo 56:8, DHH. Llorar es


