Luego los siguió otro ángel, el tercero, que decía con fuerte voz: «Si alguno adora al monstruo y a su
Lo siguió un segundo ángel, que decía: «¡Ya cayó, ya cayó la gran Babilonia, la que emborrachó a todas las
Y la respuesta fue: «Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas. Después de eso, el santuario será purificado» Daniel 8:
Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, en vez de hacer lo que nos
A los hombres rectos los guía su rectitud; a los hombres falsos destruye su falsedad. Proverbios 11:3 UN ESTUDIO (realizado


