Decía a gran voz: ¡Temed a Dios y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado. Adorad a
Respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos
Y sucedió que le llevaron un paralítico tendido sobre una camilla. Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al
Pues nunca faltarán pobres en medio de la tierra; por eso yo te mando: Abrirás tu mano a tu hermano,
Mirad que ninguno pague a otro mal por mal, antes seguid siempre lo bueno unos para con otros y para
Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno. Colosenses 4:6.


