Vino Jehová, se paró y llamó como las otras veces: «¡Samuel, Samuel!». Entonces Samuel dijo: «Habla, que tu siervo escucha».
El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a
Cristo se ofreció a sí mismo a Dios como sacrificio sin mancha ni pecado. Hebreos 9: 14, TLA. El sábado
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado para llevar la buena noticia a los pobres; me
Los justos podrán tropezar siete veces, pero volverán a levantarse. Proverbios 24: 16, NTV. El béisbol es el deporte más
¡Miren, ahí viene el de los sueños! Vengan, vamos a matarlo ¡Y vamos a ver qué pasa con sus


