Porque no estamos luchando contra poderes humanos, sino contra malignas fuerzas espirituales del cielo, las cuales tienen mando, autoridad y
Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza. Efesios 6: 10, RV95
Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, y la hermana de su madre, María, esposa de Cleofás, y
Los descendientes de Rubén y de Gad le pusieron al altar el nombre de «Testimonio», diciendo: «Este altar será un
Porque el Espíritu que Dios les ha dado no los esclaviza ni les hace tener miedo. Romanos 8: 15, TLA.
El iracundo comete locuras, pero el prudente sabe aguantar. Proverbios 14: 17, NVI. Entre el 31 de agosto y el


