Entre todos estos hombres había setecientos zurdos que manejaban tan bien la honda que podían darle con la piedra a
Pongan sus ojos en mí todos los términos de la tierra, y reciban salvación, porque yo soy Dios, y no
Les aseguro que si ustedes no cambian y se vuelven como niños, no entrarán en el reino de los cielos.
Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez, sino de poder, amor y autodisciplina. 2 Timoteo
¡Miren! Yo los envío a ustedes como ovejas en medio de lobos. Sean, pues, astutos como serpientes, aunque también sencillos
Les ruego a Evodia y a Síntique que se pongan de acuerdo, pues las dos son cristianas. Filipenses 4: 2,


