Su vida es como la niebla: aparece por un poco de tiempo, y luego desaparece. Santiago 4: 14, TLA. Los
Él es el Dios viviente, y permanece para siempre. Su reino no será jamás destruido ni su poder tendrá fin.
Porque nos ha nacido un niño, Dios nos ha dado un hijo, al cual se le ha concedido el poder
Les escribo estas cosas para que no pequen. Si alguno ha pecado, tenemos un abogado ante el Padre, a Jesucristo,
Vayan por todo el mundo y anuncien a todos la buena noticia. Marcos 16: 15 El relato que sigue es
El honrar al Señor instruye en la sabiduría; para recibir honores, primero hay que ser humilde. Proverbios 15: 33 En


