Lo has bendecido para siempre; con tu presencia lo llenas de alegría. Tú, oh rey, jamás caerás, pues confías en
A eso de la medianoche, Pablo y Silas se pusieron a orar y a cantar himnos a Dios, y los
Viéndose Jesús rodeado de mucha gente, dio orden de pasar al otro lado. Se le acercó un escriba y le
De tu presencia proceda mi defensa; vean tus ojos la rectitud. Salmo 17: 2, RV95 De los quince años de
Más vale ser paciente que valiente; más vale el dominio propio que conquistar ciudades. Proverbios 16: 32, NVI En 1957,
Pero si tienen envidias amargas y ambiciones egoístas en el corazón, no encubran la verdad con jactancias y mentiras. Pues





