«Ante mis ojos tú eres grandemente estimado y digno de honra. Yo te amo, y por ti y por tu
«Señor, yo nunca me he distinguido por mi facilidad de palabra -objetó Moisés-. Y esto no es algo que haya
El ser humano no necesita ir a clases para aprender el arte de quejarse. El mismo Adán se quejó ante
El sufrimiento de David había llegado demasiado lejos. ¿Has tenido tú en alguna vez la sensación de estarte ahogando? ¡Pues
«Él les tiene contados a ustedes aun los cabellos de la cabeza» Mateo. 10:30 Mientras conducía mecánicamente al colegio, iba
«Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más




