Cuando hemos compartido tiempo de nuestra vida con una persona a la que apreciamos, con la que crecemos, cuya presencia
«Cuando los hagan comparecer ante las sinagogas, los gobernantes y las autoridades, no se preocupen de cómo van a defenderse
«Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea,
«Así que el faraón les dijo: “¿Podremos encontrar otro hombre como este, que tenga el espíritu de Dios?»» Génesis 41:38
«Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio» 2 Timoteo
De igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos,






