Los israelitas llamaron maná a lo que recogían. Era blanco, como semilla de cilantro, y dulce como hojuelas con miel.
Los israelitas llamaron maná a lo que recogían. Era blanco, como semilla de cilantro, y dulce como hojuelas con miel.
“Y cuando el rocío cesó de descender, he aquí sobre la faz del desierto una cosa menuda, redonda como
MIENTRAS LOS ISRAELITAS caminaban por el desierto, Dios les enviaba el maná muy temprano en la mañana y no podía…




