Y Ana, llorando y con el alma llena de amargura, se puso a orar al Señor. 1 Samuel 1:10, DHH.
Y Jabes fue más ilustre que sus hermanos, al cual su madre llamó Jabes, diciendo: Por cuanto lo di a
No pido solo por ellos sino también por los que creerán en mí cuando escuchen su men- saje. Juan 17:
En la casa también estaba María, que era hermana de Marta. Lucas 10: 39 A Jesús le encantaba visitar la
Él es el Dios viviente, y permanece para siempre. Su reino no será jamás destruido ni su poder tendrá fin.
La oración fervorosa del justo tiene mucho poder. Santiago 5: 16 Hay cosas que no me gusta hacer. Por ejemplo,





