Sus leyes son diferentes de las de todo pueblo, y no guardan las leyes del rey. Ester 3: 8 En
Ustedes son la sal de este mundo. Pero si la sal deja de estar salada, ¿cómo podrá recobrar su sabor?
«…para que proclaméis las obras maravillosas de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable» 1 Pedro




