«Y el Señor dispuso un gran pez que se tragara a Jonás; y Jonás estuvo en el vientre del pez
«Yo, con voz de gratitud, te ofreceré sacrificios; cumpliré las promesas que te hice. ¡Solo tú, Señor, puedes salvar!». Jonás
«En mi angustia clamé a ti, Señor, y tú me respondiste». Jonás 2:2 -En la lectura de ayer, vimos que
«Al verlo los marineros sintieron una profunda reverencia por el Señor, y le ofrecieron un sacrificio y le hicieron promesas».
«Anda, vete a la gran ciudad de Nínive y anuncia que voy a destruirla, porque hasta mí ha llegado la
Los remos son instrumentos que, impulsados con fuerza humana, ayudan a la embarcación a desplazarse en el agua. Generalmente son…




