“Por tanto, no anden afligidos… pongan su atención en el reino de Dios, y recibirán también estas cosas” (Lucas 12:29-31).
“Quien me da pies ligeros, como de ciervo, quien me hace estar firme en las alturas” (Salmo 18:33). Cuando termina
El corazón del sabio hace prudente su boca, y añade gracia a sus labios. Proverbios 16:23. En mi infancia jugué
Vino un hombre principal y se postró ante él, diciendo: Mi hija acaba de morir; mas ven y pon tu
«He aquí que, como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de
“Dios y Salvador nuestro, tú nos respondes con maravillosos actos de justicia; la tierra entera confía en ti, y también




