«Llámame cuando estés angustiado; yo te libraré, y tú me honrarás» Salmo 50:15 En aquel día, Edu se despertó pensando
«Yo, con voz de gratitud, te ofreceré sacrificios; cumpliré las promesas que te hice. ¡Solo tú, Señor, puedes salvar!». Jonás
«En mi angustia clamé a ti, Señor, y tú me respondiste». Jonás 2:2 -En la lectura de ayer, vimos que
«Todos los que invoquen el nombre del Señor lograrán salvarse de la muerte». Joel 2:32 -El libro que sigue a
«No seas como el caballo o como el burro» (el asno, el mulo) dice nuestro versículo de hoy, el Salmo
«Su majestad ha sido pesado en la balanza, y pesa menos de lo debido». Daniel 5:27 -Continuaremos hoy con el




