«He guardado tus palabras en mi corazón para no pecar contra ti» Salmo 119:11 Pedro y Matilde pidieron a sus
«Ten compasión de mí, oh Dios; ten compasión de mí, que en ti confío. A la sombra de tus alas
«El que no olvida lo que oye, sino que se fija atentamente en la ley perfecta de la libertad, y
«No basta con oír el mensaje; hay que ponerlo en práctica, pues de lo contrario se estarían engañando ustedes mismos».
«Como niños recién nacidos, busquen con ansia la leche espiritual para que por medio de ella crezcan y tengan salvación».
«Recuerda que desde niño conoces las sagradas Escrituras, que pueden instruirte y llevarte a la salvación por medio de la




