Oh Dios, ¡pon en mí un corazón limpio!, ¡dame un espíritu nuevo y fiel! Salmos 51:10 Hoy te quiero hablar
“Purifícame con hisopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve” Salmos 51:7 Cierto viernes de noche,
«Un hombre que tenía lepra se le acercó, y de rodillas le suplicó: -Si quieres, puedes limpiarme» Marcos 1:40 ¿A
Estaba de visita en Beira, Mozambique, para un entrenamiento de liderazgo. Mi hotel estaba a cinco minutos a pie de…
EL PECADO deja todo tipo de cicatrices; ya sea en el cuerpo, en la mente, en los sentimientos o la…
ESE HOMBRE LEPROSO había escuchado que Jesús estaba en su pueblo. Corrió hacia él y, antes que se acercara otro…






