El 26 de diciembre de 2013, Flor Narváez habló por teléfono con su hermana, contándole lo mal que se sentía;
«Por lo tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, revístanse de afecto entrañable y de bondad, humildad, amabilidad y
«Más bien, sed bondadosos y compasivos unos con otros, y perdonándoos mutuamente, así como Dios os perdonó en Cristo» Efesios
«Yo canto al Señor, que me da fuerzas. ¡Él es mi Salvador!» Salmos 118:14 Cierto día, un cazador salió de
«¿Que más se podía hacer a mi viña, que yo no haya hecho en ella? ¿Cómo, esperando yo que diese
«¿Que Dios hay como tú, que perdono la maldad y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo





