Levántate, porque esta es tu obligación, y nosotros estaremos contigo. ¡Anímate y pon manos a la obra! Esdras 10: 4
A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar
Pero él no la quiso oír y, como podía más que ella, la violentó y se acostó con ella. 2
Pues por no haberlo hecho así vosotros la primera vez, Jehová, nuestro Dios, nos quebrantó, por cuanto no le buscamos
El rey preguntó a la mujer y ella se lo contó. Entonces el rey le ordenó a un oficial: «Haz
¿Para qué vas a verlo hoy? No es luna nueva ni día de reposo -dijo él. -Quédate tranquilo -respondió ella.


