Y vi los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios. Los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto,
Y dondequiera que entraba, ya fuera en aldeas, en ciudades o en campos, ponían en las calles a los que
Huye el malvado sin que nadie lo persiga, pero el justo está confiado como un león. Proverbios 28: 1 Aristón
Según el glorioso evangelio del Dios bienaventurado, que a mí me ha sido encomendado. Doy gracias al que me fortaleció,
Porque en otro tiempo erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz. Efesios 5:
Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: -Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres. Hechos 5: 29 Capellán


