Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Mateo 6: 12 Cierto día, mientras me trasladaba de una
Marta, en cambio, se preocupaba con muchos quehaceres, y, acercándose, dijo: –Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me
Nosotros tenemos por bienaventurados a los que sufren: Habéis odio de la paciencia de Job, y habéis visto el fin
¿Has visto un hombre cuidadoso en su trabajo? Delante de los reyes estará, no delante de gente de baja condición.
El que ama la disputa ama la transgresión; y el que abre demasiado la puerta busca su ruina. Proverbios 17:
No engañe ninguno a su prójimo, sino temed a vuestro Dios, porque yo soy Jehová, vuestro Dios. Levítico 25: 17


