Si tu Ley no hubiera sido mi delicia, ya en mi aflicción hubiera perecido. Nunca jamás me olvidaré de tus
Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay
Él entonces, respondiendo, le dijo: «Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella y la abone.
A los cuales, reunidos con los obreros del mismo oficio, dijo: -Sabéis que de este oficio obtenemos nuestra riqueza. Hechos
Me refiero a la conciencia del otro, no a la tuya, pues ¿por qué se ha de juzgar mi libertad
¡Y ahora yo soy objeto de su burla, y les sirvo de refrán! Job 30: 9 Alejandro Gustavo era un


