En este mundo no tenemos una ciudad que permanezca para siempre, sino que vamos en busca de la ciudad futura.
En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues,
Su número, contando a sus hermanos, instruidos en el canto para Jehová, todos ellos aptos, era de doscientos ochenta y
Por eso están delante del trono de Dios, y lo sirven día y noche en su templo. El que está
Pero gracias a Dios, que nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y que por medio de nosotros manifiesta



