Sino alábese en esto el que se haya de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy el Señor, que
El tabernáculo de Dios está ahora con los hombres. Él morará con ellos, ellos serán su pueblo y Dios mismo
Que Dios mismo, el Dios de paz, los santifique por completo, y conserve todo su ser –espíritu, alma y cuerpo–
“Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos; y todo el ejército de ellos, por el aliento de su
Hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros. La cual tenemos como segura y firme ancla del
Se ve claramente que ustedes son una carta escrita por Cristo mismo y entregada por nosotros; una carta que no



