Dichoso el que obedece mis mandamientos y los cumple con fidelidad. Dichoso el que respeta el día de descanso. Isaías
Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón. Salmos 37:4, NVI. La historia de Lois
Saúl tenía miedo de David, porque el Señor ayudaba a David pero ya no lo ayudaba a él. 1 Samuel
Él envía su palabra a la tierra, y su palabra corre a toda prisa. Salmo 147:15, DHH Mientras viajábamos de
¡Hablen al corazón de Jerusalén! ¡Díganle a voz en cuello que ya se ha cumplido su tiempo, que su pecado
Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. 2 Timoteo



