Escuchando a sobrevivientes de los huracanes David e Isaac que afectaron no hace mucho a la República Dominicana, me sorprendió
«Extendiendo su mano desde lo alto, tomó la mía y me saco del mar profundo» Salmo 18:16, NVI Montaba (J)
Con la tristeza del rostro se enmendará el corazón. Eclesiastés 7:3. Si estás pasando por una crisis o eres víctima
EL PUEBLO DE ISRAEL se había mezclado con la idolatría y los cultos paganos de los sidonios. Su rey Acab,…





