Lo mismo pasa con ustedes, pues hasta los cabellos de su cabeza están todos contados. Así que no teman, pues
Él mismo tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras dolencias. Mateo 8:17 Mateo tomó prestadas del profeta Isaías las palabras del
Más a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de
¡Ay, mi cabeza! ¡Me duele la cabeza! 2 Reyes 4: 19 EN SUNEM VIVÍA UNA FAMILIA, eran amigos del profeta
Él sana a los que tienen roto el corazón, y les venda las heridas. Salmo 147:3 Cuando estudiamos el cuerpo
Él es quien perdona todas mis maldades, quien sana todas mis enfermedades. Salmos 103:3 A nadie le gusta enfermarse e





