«En paz me acostaré y asimismo dormiré, porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado» Salmos 4:8 El cuarto síntoma
«Mami, cuando lleguemos a casa, ¿qué haremos después de comer?», me preguntaba siempre mi hijo. Quería saberlo todo con anticipación
«Enfermedad mía es esta; traeré, pues, a la memoria los años de la diestra del Altísimo» Salmos 77:10 Asaf gozaba
«No os angustiéis, pues, diciendo: «¿Qué comeremos, o que beberemos, o que vestiremos?»» Mateo 6:31 En muchas ocasiones, las necesidades
«Esforzaos todos vosotros, los que esperáis en Jehová, y tome aliento vuestro corazón» Salmos 31:24 Muchos de los síntomas de
«El hombre malvado endurece su rostro, pero el recto ordena sus caminos» Proverbios 21:29 La sensación constante de estar frente



