Nosotros teníamos la esperanza de que él habría de redimir a Israel. Sin embargo, ya van tres días de que
Tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros.
Cuando era como la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. El sol se oscureció
Cuando era la hora se sentó a la mesa, y con él los apóstoles. Y les dijo: «¡Cuánto he deseado
Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo
La Ley, pues, se introdujo para que el pecado abundara; pero cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia. Romanos 5:


