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Oración de la Cruz

Lecturas devocionales para Adultos 2019

Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?

Salmo 22:1.

Este es «el Salmo de la Cruz», por su carácter profético y mesiánico. Varios escritores del Nuevo Testamento mencionan esta oración como anuncio profético de los padecimientos que sufriría el Hijo de Dios en el Calvario (Mat. 27:35, 39, 43, 46; Mar. 15:24, 34). En ninguna parte de esta oración hay confesión de pecado ni dejo de amargura. Esto, sumado a la precisión de sus imágenes, que concuerdan con la realidad del sufrimiento de Cristo (Sal. 22:16-18), lo eleva a la condición de salmo profético y mesiánico (ver DTG 695).

La oración del Salmo 22 consta de dos partes: los versículos 1 al 21 expresan la congoja y la plegaria del que sufre. Los versículos 22 al 31 manifiestan la gratitud a Dios por la liberación del dolor luego del cumplimiento de la misión.

La vida del creyente es una misión cuyo propósito no calcula padecimientos. El dolor que tiene un sentido es menos doloroso. El gran poeta alemán Johann Friedrich Hólderlin declaró: “Allí donde está el dolor está también lo que lo salva”. Nadie puede librar al ser humano del dolor, pero la fe del creyente convierte el padecimiento en valor para soportarlo.

Jesús se sintió desamparado, para que tú no te sientas jamás desamparado. Cristo es la fuente nuestro gozo (Rom. 15:13). “Por su llaga fuimos nosotros curados” (Isa. 53:5). Jesús dio sentido a nuestros padecimientos: porque “sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien (Rom. 8:28).

Dios no nos garantiza un sendero de rosas, pero sí nos garantiza el poder del consuelo y la esperanza. Porque “ustedes no han pasado por ninguna prueba que no sea humanamente soportable. Y pueden ustedes confiar en Dios, que no los dejará sufrir pruebas más duras de lo que pueden soportar. Por el contrario, cuando llegue la prueba, Dios les dará también la manera de salir de ella, para que puedan soportarla (1 Cor. 10:13, DHH ).

El dolor de tus padecimientos por Cristo es inevitable, pero la calidad de tu sufrimiento es opcional. Algunas veces te dolerá servir a Cristo, pero siempre sabrás por qué padeces, y elegirás ser feliz a pesar de todo. ¡Porque te espera la corona de vida!

Oración: Gracias, Señor, porque por tu sufrimiento fui curado.

Lecturas Devocionales Para Adultos 2019
Las Oraciones más Poderosas de La Biblia – Ricardo Bentancur