El rey extendió a Ester el cetro de oro que tenía en la mano. Entonces vino Ester y tocó la
Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles,
Enséñame a hacer tu voluntad, porque tu eres mi Dios; tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud. Salmo
“El que ama el dinero, siempre quiere más; el que ama las riquezas, nunca cree tener bastante. Esto es también

