Mi socorro viene de Jehová. Salmo 121:2. Cuando Saúl se enteró de que el mismo Dios y el mismo profeta
Y al séptimo día murió el niño; y temían los siervos de David hacerle saber que el niño había muerto,
Todos los que te dejan serán avergonzados; y los que se apartan de mí serán escritos en el polvo, porque
“Unos reciben poder para hacer milagros… Pero todas estas cosas las hace con su poder el único y mismo Espíritu,





