En la sombra de tus alas me ampararé hasta que pasen los quebrantos. Salmo 57:1. David volvió a correr por
Y le nacieron a Absalón tres hijos, y una hija que se llamó Tamar, la cual era mujer de hermoso
Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido,
«A los que salgan vencedores les daré que sean columnas en el templo de mi Dios, y nunca más saldrán





