«Haré pedazos el yugo que tienes encima y romperé tus cadenas”
(Nahúm 1:13).
Los endemoniados son personas que están poseídas o tomadas por el demonio. Estos se sienten mal, molestos y son un riesgo para las personas que están a su alrededor.
Gadara era una ciudad griega que se encontraba a casi 10 kilómetros al sudeste del Mar de Galilea. Los habitantes que vivían allí eran gentiles (no judíos) y se los llamaba gadarenos. En las cuevas naturales vivían los indigentes, las personas que no tenían un lugar para vivir o los que perdían la razón.
Cuando Jesús bajó de la barca, vino hacia él un hombre endemoniado. Al ver a Jesús, se arrodilló delante de él reconociendo que era el Hijo de Dios. Jesús inmediatamente sanó a este hombre. En agradecimiento, este nuevo discípulo quería ir con él. Pero Jesús le dijo que contara a los demás, a las diez ciudades que formaban esa región, lo que Jesús había hecho por él.
Dios es muy poderoso y puede romper cualquier cadena visible e invisible que nos impida ser felices. La Biblia dice: «Haré pedazos el yugo que tienes encima y romperé tus cadenas” (Nahúm 1:13). Solamente tenemos que ir hacia Jesús y él hará lo demás.
Desafío: Corta 10 tiras de papel de 2 centímetros de ancho por 10 centímetros de largo. Luego únelas formando una cadena, eslabón por eslabón. Escribe el versículo de hoy en estos eslabones.
Lee más en la Biblia, [Marcos 5:1-20].

