Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón. Mateo 11:29. La persona humilde deja de serlo cuando se
No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven
Y he aquí una mujer enferma de flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y
«Haré pedazos el yugo que tienes encima y romperé tus cadenas” (Nahúm 1:13). Los endemoniados son personas que están poseídas





