El día 15 de Junio de 1957, un automóvil recién salido de fabrica fue sepultado en una cámara de concreto debajo de los jardines del tribunal en Tulsa. Pasado el tiempo cuando cumplió 50 años el automóvil de estar enterrado y la ciudad celebraba el centenario de la creación del estado de Oklahoma se decidió sacar el automóvil al publico.
Para sorpresa de todos una pequeña filtración de agua en la cámara donde había pasado el automóvil durante años le provoco oxidación, a pesar que tenia una cámara de concreto que le protegía.
Lo que un día fue un hermoso automóvil, se convirtió en una chatarra totalmente oxidada.
Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.
Mateo 24:14
La parábola del hombre que entrego sus bienes o talentos a sus siervos, es una gran enseñanza como Jesús al darnos la salvación nos entrego un talento el cual debe ser multiplicado y no sepultado.
De la misma forma Dios a cada uno nos ha proporcionado de capacidades diferentes las cuales pueden ser muy útiles dentro del servicio a él. Al quedarnos sin usar nuestros talentos al igual que el automóvil de la historia, algo que tuvo gran valor al momento de desenterrarlo era mas que algo inservible.
Ahora podemos pensar, ¿Estamos utilizando los talentos que Dios nos ha dado? o simplemente lo tenemos ahí enterrado oxidados sin usarlos.
Hoy es buen momento para que uses tus talentos que Dios te ha dado y puedan ser multiplicados.
¡¡¡Dios te bendiga…!!!
Por Reflexiones Matutinas

