«Sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman”
(Romanos 8:28).
Porque las cebollas tienen células de azufre en su composición. Al cortarlas, se produce una reacción química que nos hace lagrimear.
Esta planta hortícola tiene muchas capas crujientes y carnosas.
¿Sabías que en la antigüedad ya era un alimento muy popular? Tanto, que los israelitas, cuando salieron de Egipto, extrañaban las famosas cebollas. Estas pertenecían a una variedad más dulce y suave de las que se conocen comúnmente hoy.
Pero tanto los pobres como los ricos las consumían. También servían para condimentar y dar sabor a los platos que contenían carne.
En la actualidad, hay niños a los que no les agradan las cebollas porque hacen ruidito en la boca al masticar o porque su sabor no les gusta. Sin embargo, este alimento es muy saludable para el cuerpo. Así sucede con situaciones que vivimos que no son de nuestro agrado, pero sabemos que al final nos hacen bien. La Biblia dice: «Sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman” (Romanos 8:28).
Desafío:Prepara una receta que contenga verduras de las que te gustan y de las que no te gustan tanto. Anótala aquí.
Lee más en la Biblia, [Números 11:5].

