«El que salga vencedor se vestirá de blanco. Jamás borraré su nombre del libro de la vida, sino que reconoceré su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles”
(Apocalipsis 3:5).
Los tejedores eran artesanos que se dedicaban a fabricar telas con fibras vegetales y animales. Los egipcios fueron hombres tejedores expertos.
En cambio, entre los judíos, las tejedoras y las costureras eran mayormente mujeres. Cuando el pueblo de Israel estuvo en Egipto como esclavo, las mujeres aprendieron muy bien el oficio de tejedor. Hacían telas rústicas con pelos de chivo, cabra o camello. Cuando el pueblo de Israel tuvo que armar el Tabernáculo, los sacerdotes tuvieron que usar túnicas sin costuras, tejidas de una sola pieza. Allí las tejedoras y las costureras aplicaron todo su conocimiento para esta labor. Y cuando Jesús vivió en la Tierra, usaba una túnica «sin costura» también.
Cuando lleguemos al cielo, también recibiremos una vestimenta especial: La Biblia dice: «El que salga vencedor se vestirá de blanco. Jamás borraré su nombre del libro de la vida, sino que reconoceré su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles” (Apocalipsis 3:5). No sabemos quiénes fabricarán esas ropas, ¡pero seguramente serán muy especiales!
Desafío: Escribe este versículo en un pequeño retazo de tela y colócalo en el interior de tu remera o camiseta favorita. Imagina y dibuja la túnica que recibirás en el cielo.
Lee más en la Biblia, [2 Reyes 23:7]; [Hechos 9:39]; [Éxodo 26:7]; [Juan 19:23].

