Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor, hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue
Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo
«Alégrense, estén contentos porque van a recibir un gran premio en el cielo» (Mateo 5:12). Los corchos provienen del árbol





