«No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: «Mía es
«Traigan integro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto-dice el
«¡Detente!». En reiteradas ocasiones, escucho mentalmente esta orden. A veces, obedezco y me siento en un montículo de piedras que
«Con la excepción de Caleb y Josué, ninguno de ustedes entrará en la tierra donde solemnemente les prometí que los
«Al pobre lo odian hasta sus amigos; al rico todo el mundo lo quiere» Proverbios 14:20 Se lo conoce en
«Y la paz de Dios guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús» Filipenses 4:7 El padre de







