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Una batalla ganada

Cuando Lily Pinneo, una enfermera misionera, se encontraba en el occidente del continente africano, contrajo una enfermedad mortal llamada la fiebre de Lassa. Por la gravedad de la enfermedad tuvo que ser trasladada a la ciudad de Nueva York para poder salvar su vida.

Al llegar al hospital Lily se encontraba con una fiebre de 42°C. Los doctores para bajar su temperatura corporal la envolvieron en hielo y comenzó a ser alimenta vía intravenosa. La fiebre pudo ser controlada y bajo. Después de nueve semanas Lily perdido 28 libras de peso (casi 13 kilos) y su cabello se había caído. Pero puedo sobrevivir a tal mortal enfermedad. El poder de Dios se manifestó en su vida y tuvo una sanidad completa.

en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.

Colosenses 1:14

Al poco tiempo en un laboratorio el Dr. Casals, aisló con mucho cuidado y analizo el virus de Lassa. Pero en un pequeño descuido el se infecto debido a que quedo expuesto a la enfermedad. En esa época no existía ningún tratamiento.

Pero afortunadamente en ese tiempo la enfermera Pinneo aun se encontraba convaleciendo y había creado anticuerpos ante la aterradora enfermedad. Ella dono plasma sanguíneo para que el Dr. Casals pudiera superar a la mortal enfermedad, lo cual así fue, el Dr. Casals se recupero rápidamente. La Sangre de ella pudo salvar su vida.

La humanidad completa esta infectada de una moral enfermedad que es el pecado y solo hay una medicina y esta radica en la sangre que Jesús derramo en la cruz del calvario. Todo lo que necesitamos para ser sanos es arrepentirnos y reconocerle como nuestro salvador y recibir la cura espiritual para el pecado.

Solo Jesucristo te puede perdonar y dar esa sanidad espiritual y física en tu vida.